Norma que debiera ser de obligado cumplimiento

Norma que debiera ser de obligado cumplimiento para todos
Para facilitar la organización de vehículos y saber a quienes hay que esperar en Mompía o en cualquier otro lugar de reunión de salida, se ruega muy encarecidamente enviar un mensaje bien al móvil, o bien al correo electrónico de Alberto o quien dirija la salida, indicando quiénes van a ir a la marcha, lo más tarde el viernes al mediodía, si es posible.

CALENDARIO DE MARCHAS 2014

CALENDARIO DE MARCHAS 2014

CALENDARIO DE MARCHAS 2014

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lunes, 16 de julio de 2018

De la Hermida al Alto de las Verdianas, niebla y moscas.

El pasado sábado día 7 realizamos otra ascensión de las que hacen afición, con dos mil metros de desnivel y un recorrido largo y que transcurre por parajes de máxima belleza y mucha variedad de paisajes. Pero no todo es idílico en la montaña, también nos puede ofrecer algunos momentos desagradables que nos obliga a afrontarlos y superarlos, fortaleciendo nuestra capacidad de sufrimiento. En esta ocasión fueron, primero las moscas, que con el calor y el grado de humedad que padecemos en este comienzo de verano, nos acosaron sobre todo durante la primera parte del recorrido, y después la niebla, que en gran parte del descenso no nos permitió admirar los hermosos parajes que por esa zona se contemplan cuando el día esta despejado.

Partimos del pueblo de la Hermida, situado a unos ciento treinta metros de altitud, ascendimos por la canal de Osina hasta el collado del mismo nombre. Después recorrimos la sierra de Beges hasta llegar al collado de Hoja, desde donde ascendimos hasta las cabañas de El Dobrillo y tras cruzar la pista de hormigón que sube hacia el Vao de los Lobos, ascendimos por toda la crestería que nos depositó en el Alto de las Verdianas a 2.018 metros de altitud.
Sonia, Faustino, Juan Carlos, su hijo Fran,  Pepa y el que esto escribe fuimos los que nos apuntamos para la ocasión y que partimos del pueblo de la Hermina pasadas las ocho de la mañana. 

Fran en el collado de Osina. Las moscas también quieren salir en la foto

Sonia se siente felíz, ni las moscas la perturban.

La Sierra de Beges nos muestra hermosas imágenes.


Dejamos atrás la Sierra de Beges y la niebla y vamos ascendiendo hacia las cabañas de el Dobrillo.

Tras superar estas cabañas, vamos ascendiendo metro a metro por la crestería que nos llevará hasta nuestro objetivo de hoy, aunque la niebla parece que nos va persiguiendo.




Son novecientos metros de crestería que se hacen un poco largos y que requieren el máximo esfuerzo, aunque las vistas que nos ofrece, compensa el sacrificio.



Cuando afrontamos la última parte de la ascensión, vemos amenazadoras nubes de tormenta por la parte de Liébana. La niebla también parece querer rodearnos.


Antes de afrontar el último tramo para llegar a las Verdianas, superamos dos montículos rocosos, Las Becerreras y el Cueto de las Becerreras.

Llegamos al borde del inmenso cortado que forma la Paré Corvera, con la cumbre de las Verdianas ya a la vista.

Llegamos a la cumbre con la inquietud que nos producen los truenos que ya han comenzado a sonar hacia el sur, donde las nubes se ven mas espesas.

Las fotos de cumbre rápidas para iniciar el descenso. Este no es buen lugar para que nos sorprenda una tormenta.

Descendemos hacia la Héndida, que junto al Rendijón, situado mas a la derecha y de mayor dificultad, son los dos únicos pasos para salvar las paredes de la Paré Corvera.

En la parte final de la Héndida. No tiene mucha dificultad, solo el cuidado de no dejar caer piedras sobre los que bajen por delante nuestro.

La niebla sobre la canal de San Carlos y cubriendo la cumbre del Samelar que se vería a la derecha de la foto por encima de esos neveros. En un principio queríamos haber llegado hasta el, pero vista la hora y sobre todo el estado de las nubes, lo descartamos totalmente.

Una vez descendida la Héndida, tenemos que recorrer el pie de la pared en busca del collado de la Llaguna. Como los truenos de momento han cesado y la hora ya es tardía, nos sentamos a comer que ya hay buena necesidad.

Una buena muestra de dos estados de ánimo completamente diferentes.

Continuamos hacia el Collado de la Llaguna. Las nubes se vuelven a mostrar amenazadoras.


Llegamos al collado e iniciamos un vertiginoso descenso por el cerrado valle formado por la Paré Corvera y las Agudinas y donde se encuentran las antiguas minas de la Aurora. Hasta estas minas llega un camino que nos llevará de nuevo hasta las cabañas del Dobrillo para desde allí descender hasta el pueblo de Beges. Antes hacemos una parada en la fuente que hay hacia la mitad de la canal para abastecer nuestras cantimploras.

Al comenzar a pisar el camino minero, nos metemos en una espesa niebla que ya no nos deja ver nada hasta llegar por encima de Beges. Mientras tanto los truenos han comenzado a sonar por encima nuestro.

Afortunadamente la lluvia no hizo acto de presencia justo hasta llegar al bar de Beges donde dimos cuenta de las cervezas que requerían la ocasión.

Tras lo cual iniciamos el descenso por la carretera hasta la Hermida donde daríamos por finalizada nuestra aventura de hoy.

Muy bonitos los dos barrios que configuran el pueblo de Beges. A mi siempre me ha gustado mucho.

Pasando por un pequeño barrio situado por encima de la Hermida, admiramos estas esculturas de madera realizadas por algún artista de la zona, supongo.


Ya en los coches, Sonia nos muestra orgullosa sus hallazgos por el monte. Algunos completaron la jornada dándose un baño en la aguas termales que surgen en el río junto al balneario, aunque como el río baja mucho caudal, no salían muy calientes.
Y esto fue lo que nos dio de si la jornada.

  

viernes, 6 de julio de 2018

Dos mil metros de desnivel de Puente Poncebos a la cumbre del Trave.

Desde el mes de Abril teníamos pendiente la ascensión al Cueto Noroccidental del Trave desde Puente Poncebos, pero debido al invierno y la primavera tan pródigos en precipitaciones que hemos disfrutado, y como lo queríamos hacer sin tener que cargar con el material de invierno, nos habíamos plantado en el mes de Junio ya abanzadito sin poder realizarla. El pasado sábado día 23 por fin nos lanzamos a saldar la deuda y dejar actualizado nuestro calendario de marchas de este año.

Los cuatro que nos apuntamos en Puente Poncebos, dispuestos a superar los dos mil metros que nos separaban de la cumbre.

Nos metemos en la canal del Tejo camino de Bulnes. A nuestras espaldas vemos el pueblo de Camarmeña iluminado por el sol mañanero.

José Luis con la canal de Bobias por donde se accede a la majada de Ondón al fondo.

Ya vemos el barrio del Castillo de Bulnes, por donde tenemos que pasar.

Pasando por el puente de Colines, donde se separan los caminos que dan acceso a los dos barrios de Bulnes

Llegando a Bulnes.

Dejamos atrás el barrio de arriba de Bulnes y nos dirigimos hacia la canal de Amuesa.

Conan, el perro de José Luis que aún no esta en su plena forma, se siente aliviado cuando su dueño lo carga en la mochila. 

La canal de Amuesa se hace dura sobre todo en su parte superior, donde la vista engañosa de su parte final, hace que parezca no llegar nunca.

Tras la parada obligada en la fuente que hay unos metros antes de llegar al collado de Cima, por fin llegamos al final de esta larga canal. con el pueblo de Bulnes casi ochocientos metros por debajo.

Desde el Collado de Cima vemos lo que nos queda hasta la cumbre del Trave. No parece mucho, pero son otros ochocientos metros.

Vamos superando la cuesta del Trave con el cansancio acumulándose en los cuerpos. Hoy parece que a todos nos afecta este mal.

Pero con constancia y perseverancia, poco a poco nos vamos acercando al pie del último tramo de 400 metros y que es bastante más píndio.

La ventaja que tiene es que se ganan metros con rapidez.



Una paradita para coger impulso. Ya solo 200 metros para la cumbre. ¡Hace falta mucha capacidad de sufrimiento!

Los últimos tramos se ponen aún más verticales y tenemos que echar un poco las manos, pero con muy buena roca donde se agarra muy bien la bota.



Por fin llegamos a la arista final con unas vistas espectaculares, tanto del macizo central hacia la zona de Cabrones, como del Occidental con el abismo del Cares separándolo del central.

El último esfuerzo. Al norte se ve el horizonte del mar Cantábrico.

La foto de cumbre. Los cinco bien arrejuntaitos.

Rápidamente nos ponemos a comer que ya hay mucha hambre.

Otra foto de cumbre.

Mucha nieve queda aún por el Occidental.

También por la zona de Cabrones.

El pueblo de Caín. Casi dos kilómetros en vertical nos separan de el.

Enseguida para abajo que aún nos queda descender los dos mil metros que hemos ascendido.. Magnífico fondo. El Cuetón, la sierra de Cuera y como fondo el mar Cantábrico.

El primer tramo con mucha concentración, ayudándonos un poco con las manos.


Hoy el día está para sacar bonitas fotos. La Peña Maín por detrás de José Luis.


Aquí el fondo lo forma los Albos y el Neverón de Urriello.


Ahora la cuesta del Trave se desciende mucho mas rápidamente que en el ascenso

Mucho colorido ha dejado la primavera por todos los sitios.

Llegando a la majada de Amuesa, en donde enfilaremos el descenso de la canal de Amuesa.

La bonita tarde que disfrutamos nos ofrece estos juegos de luces y sombras.

En la parte final de la canal, con ganas ya de llegar a Bulnes para "atacar" a las jarras de cerveza.

Y una ración de chorizo a la sidra, y una tabla de quesos, ¡que paga Chema para celebrar su cumpleaños!

La tarde hace honor al día que hemos disfrutado.

Por últimos uns muestra de los regalos que nos ofrece la naturaleza en esta época primaveral.