Y cuando llegamos al sitio donde dejamos los coches a la orilla de la carretera de Lunada vemos que la cosa no pinta bien, con una niebla muy cerrada que cubre la parte superior de la montaña y unas rachas de viento que sin ser muy fuertes aquí, si anuncian lo que puede ser en la arista del Valnera. Y un poco antes de la 9,30 nos ponemos en marcha seguidos a poca distancia de otro grupo de 7 u 8 atrevidos montañeros.
Enseguida llegamos a los primeros neveros que en algunos tramos están con la nieve algo dura, y como el terreno esta bastante inclinado nos ponemos los crampones para mas seguridad.
Y seguimos ascendiendo con lluvia, frío, y un viento que a medida que ascendemos nos sacude con mas fuerza. Subimos una deisfrutona pala de nieve para llegar hasta donde se inicia la travesía hacia nuestra derecha que nos depositaria en el collado que hay antes de afrontar la ultima parte de la ascensión, pero al llegar a la parte donde comienza la niebla dos sacudidas del viento casi nos manda al suelo a mi y a Manuel Luis, que somos los que vamos en cabeza, lo cual nos convence definitivamente para darnos la vuelta, cosa que estaban deseando el resto de compañeros, por la cara de satisfacción que pusieron cuando se lo comunicamos. Ya mas relajados, como el estado de la nieve era bastante bueno y ya no teníamos mucha prisa (solo por salir de las fuertes rachas de viento que iban en aumento) di un curso acelerado de auto detección en nieve, muy breve pues lo único que apetecía era bajar a los coches cuanto antes.
una de las pocas fotos que hice, el grupo y al fondo, donde comienza la niebla, el lugar donde nos dimos la vuelta, y detrás nuestro el otro grupo que intentaba la subida y que se dieron la vuelta en el mismo sitio que nosotros